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22/23: Ernesto Che Guevara

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Calificado como el ídolo de las juventudes latinoamericanas de los años 60 y 70, Ernesto Che Guevara se convirtió en una verdadera leyenda.
Su asesinato en octubre de 1967 en la selva de Bolivia terminó de forjar el mito. Solo sus manos amputadas del cuerpo demostraban que había muerto, pues el paradero de su tumba se mantuvo en secreto durante 30 años, hasta que en 1997 un general boliviano rompió el silencio y anunció la ubicación de la fosa.
Héroe de la Revolución Cubana para unos, y demonio marxista para otros, su lucha empezó en 1953 a sus 25 años. Guevara acababa de graduarse como médico de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, su país natal, y quería ejercer su profesión en diversas naciones latinoamericanas. El contacto diario con miseria, hambre y enfermedades lo convenció de que los postulados marxistas eran la única respuesta. En México conoció a Fidel Castro y se integró al Movimiento 26 de julio. Junto a 82 exiliados cubanos dio el asalto victorioso contra el dictador cubano Fulgencio Batista. Guevara optó por la nacionalidad cubana y fue nombrado comandante y jefe de varios ministerios de la isla.
Mas su lucha aún no había terminado. En 1965 dejó una escueta carta de despedida antes de abandonar Cuba para desplazarse al Congo y más tarde a Bolivia. Allí peleó su última batalla.
De sus ideales de liberación de los pobres queda el recuerdo, pero el Che fue inmortalizado también en miles de prendas y artículos, el consumismo capitalista que él criticó.
Murió a los 39 años y además de heredar a las generaciones venideras su mensaje revolucionario, dejó al mundo cinco hijos; la mayor fue fruto de su matrimonio con Hilda Galdea, y los otros cuatro son de su segunda esposa, Aleida March.

Sobre la fotografía
Alberto Díaz Korda "Korda" nació en el barrio del Cerro, La Habana, el 14 de septiembre de 1928 y era hijo único de un matrimonio que se deshizo cuando él tenía 12 años. Aprendió de su padre el amor por el mar, lo que le llevó a fundar, en 1969, el departamento de fotografía subacuática de la Academia de Ciencias.
En enero de 1959 fotografió la entrada triunfal de Fidel Castro en la capital cubana con Camilo Cienfuegos alzando una metralleta. Pero la foto con la que alcanzó fama mundial fue la que tomó el 5 de marzo de 1960 al Che durante el homenaje a la tripulación del barco belga "La Couvre" que transportaba armas para Cuba. El navío naufragó, según La Habana, atacado por mercenarios de EE.UU. El Che no estaba ni siquiera en primera fila. Estaba en segundo plano, "el Che se acerca a la baranda, donde estaban Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir", rememora Korda. “El Che se había mantenido en un segundo plano. Se acerca a mirar el río de gente. Lo tengo en el objetivo de mi Leica , tiro uno y luego otro negativo, y en ese momento el Che se retira. Todo ocurrió en medio minuto.”
Cuando llega al periódico y revela, Korda piensa que es una buena foto del Che, pero Revolución no la publica entonces. Siete años más tarde —apunta— esa imagen alcanza otra dimensión.
Fue en 1967 cuando se rescató la imagen del Che del olvido. El oportunismo llevó al italiano Giangiacomo Feltrinelli a la isla caribeña y contactar con Korda en busca de una imagen del guerrillero. Feltrinelli había sido informado del inminente fin de la guerrilla en Bolivia y, por consiguiente, del posible asesinato de su héroe y buscaba una imagen que inmortalizase para siempre al guerrillero.
El fotógrafo ganó fama internacional cuando tomó una imagen de una joven vestida con el uniforme de miliciana, que también causó un fuerte impacto en el mundo de la pasarela y la cultura. Actualmente, se dedicaba a exponer sus fotografías, motivo por el que se encontraba en la capital francesa, donde encontró repentinamente la muerte.
Solamente el año pasado se reveló en los tribunales para proteger su imagen. Fue con motivo de una campaña de publicidad de Vodka Smirnoff, la cual utilizaba el icono del Che Guevara para vender su marca de licores. Korda se opuso a la utilización de su imagen con motivos comerciales. Ganó el juicio y el dinero que obtuvo de éste lo destinó a medicamentos para los niños cubanos. Eso ocurrió hace un año en Londres coincidiendo con una exposición colectiva de fotografía cubana en el National Theatre de Londres

Su imagen del Che Guevara con la boina oscura de la gran estrella, pelo revoltoso y mirada desafiante ilusionó a toda una generación y abanderó
la revolución comunista y campesina en oposición al gigante capitalista.
Alberto Díaz, Korda, de 72 años, el fotógrafo cubano que captó a un Che Guevara en 1960, en un retrato que se convirtió primero en un símbolo de rebeldía y luego en un icono de la cultura de la imagen, falleció en París de un infarto el 25 de mayo de 2001.

Fuente: http://www.zoomum.com/maestros/korda.htm

LA FOTO DEL CHE
La llegada de la Revolución —comenta Korda— da a la fotografía un sitio especial, es entonces cuando empieza su historia como género coherente, y los fotográfos logran fotos que mueven resortes en el espectador, y otras se convierten en íconos.
Fotógrafo de Revolución, Korda se encontraba en su labor durante los funerales de las víctimas del sabotaje al barco La Couvre en marzo de 1960.
Estaba a unos 8 ó 10 metros de la tribuna donde hablaba Fidel y tenía una cámara de lente semi-telefoto cuando me percato que el Che se acerca a la baranda, donde estaban Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, rememora Korda.
“El Che se había mantenido en un segundo plano. Se acerca a mirar el río de gente. Lo tengo en el objetivo, tiro uno y luego otro negativo, y en ese momento el Che se retira. Todo ocurrió en medio minuto.”
Cuando llega al periódico y revela, Korda piensa que es una buena foto del Che, pero Revolución no la publica entonces. Siete años más tarde —apunta— esa imagen alcanza otra dimensión.
LA FUERZA DE LA MIRADA DEL CHE
En el verano del 67 el editor italiano Giangiacomo Feltrinelli llega al estudio habanero de Korda. Lo ha enviado Haydée Santamaría, presidenta de la Casa de las Américas. Buscaba unas fotos del Che y Korda le obsequia dos copias de la foto tomada en 1960.
“En octubre muere el Che y Feltrinelli imprime mi foto en un cartel de un metro por 70. Se dice que vendió un millón de ejemplares en seis meses.”
La foto de Korda se convierte en mito. Impresiona por su hieratismo, con su chaqueta verde oliva cerrada, con su boina negra y la estrella dorada. “Se advierte en su mirada la cólera reconcentrada por aquellas muertes, hay una impactante fuerza en su expresión”.
Es la foto que se lleva a las manifestaciones, a las protestas, aparece publicada en cientos de artículos, en banderas, en posters.
Korda, quien posee unas 400-500 fotos del Che, viene realizando en los últimos años exposiciones para las cuales ha seleccionado unas 40. “He estado en Europa y América Latina. La más reciente es la de Argentina, en el Museo de la Recoleta, en Buenos Aires”.
A partir de septiembre —anuncia— comienzo un nuevo ciclo de exposiciones que me llevarán a Londres, Hamburgo, Berlín, Munich, Marsella, y a ciudades de Bélgica, Italia y Suiza. “En octubre tomaré parte en una gran muestra colectiva de fotógrafos cubanos, de fotografías del Che, que se montará en el Memorial José Martí, en la Plaza de la Revolución de La Habana.
La foto de Ernesto Che Guevara tomada por Korda y que él tituló Guerrillero Heroico es hoy en día una de las más famosas del mundo.