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del puente Romano, aguas abajo, están las antiguas aceñas
o molinos harineros. Los más interesantes son los llamados de Enmedio
y de Kulaib, más conocido, este último, por La Albolafia.
Al molino de San Antonio lo hemos conocido funcionando hasta hace pocos
años; los demás están en ruinas como consecuencia
del abandono y de las avenidas del Guadalquivir, que en muchas ocasiones
llegó a cubrirlos. El de Kulaib o Albolafia tiene en la actualidad
una naura o noria, que es la segunda que se le pone, y que muchos cordobeses
hemos visto funcionando simbolicamente. La original se desmontó
por orden de Isabel la Católica, que viviendo en el próximo
alcázar no podía soportar el ruido que producía el
artilugio y ordenó desmontarla. Aquella siqalla o rueda hidráulica
la mandó construir Abd al Rahmán II en el molino de Kulaib,
para elevar el aguadel río y conducirla por un ingenioso acueducto
hasta el asr al-Umara (Palacio de los Emires, en la actualidad Palacio
Episcopal).La importancia histórica de estos maltratados molinos es enorme. Baste saber que por su molienda se fabricó el papel por primera vez en Europa. Traido desde China a Córdoba durante el Califato Omeya. |