| XXXIII.
Después de la acción ya dicha, teniendo César cercada
a Munda, se encaminó a Córdoba. Los que se refugiaron
aquí después de la derrota, se hicieron dueños
del puente. Cuando llegaron los nuestros, empezaron a insultarlos con
mil oprobios, diciéndoles que sólo habían quedado
unos pocos de la batalla y que adonde pensaban recogerse. Y se pusieron
en defensa del puente. César pasó el río y acampó
delante de la ciudad. Escápula, cabeza de la sedición
de los esclavos y libertos, habiéndose refugiado en Córdoba
después de la batalla, convocó a su familia y libertos;
mandó que le preparasen una hoguera, que le previniesen una gran
cena y cubriesen la hoguera de sus más ricos vestidos; repartió
entre su familia todo su dinero y alhajas, cenó temprano, bebió
vino mezclado con resina y nardo, y al fin mandó a un siervo
y a un liberto, que había sido su concubino, al uno que le degollase
y al otro que encendiese la hoguera. XXXIV. Luego que César sentó su campo delante de la ciudad, se levantó gran discordia entre los habitantes, unos por César, otros por Pompeyo; de suerte, que casi se oían sus voces en los reales. Estaban a la sazón algunas legiones de fugitivos y siervos de los vecinos, a quienes Sexto Pompeyo había dado libertad, los cuales fueron llegando a rendirse a César. La legión trece se puso en defensa de la ciudad, y aunque otros lo repugnaban, ocupó parte de los fuertes y la muralla. Los partidarios de César le enviaron diputados de nuevo, pidiendo que entrasen las legiones en la plaza para su socorro. Advertido esto por algunos de los fugitivos, empezaron a poner fuego a la ciudad; pero entrando entonces los nuestros, y cerrando con ellos, mataron veintidós mil, además de los que perecieron fuera de la muralla. Así quedó César dueño de la ciudad. Durante esta detención los que dijimos arriba que se habían refugiado en Munda, hicieron una salida, en que murieron muchos de ellos y los demás fueron retirados a la plaza. La guerra civil Cayo Julio César Bellum Civile Bellum Alexandrinum Bellum Africum Bellum Hispaniense Traducción directa del latín: José Goya Muniáiny Manuel Balbuena |